Mons. Bittschi: “El Único que nos puede salvar es Cristo, Él nos acompaña, nos anima y nos ayuda a no perder el ánimo y el rumbo de nuestra vida”
Iniciamos el mes de diciembre, y con este domingo primero de Adviento iniciamos también el Año Litúrgico (ciclo C), en su mensaje dominical Mons. Adolfo Bittschi, obispo auxiliar de Sucre y director nacional de Obras Misionales Pontificias invitó al pueblo de Dios a estar despiertos, orando en este tiempo de preparación al nacimiento de nuestro Salvador.
“El Adviento es un tiempo de ALEGRÍA y de ESPERANZA, tiempo de preparar la NAVIDAD y la Segunda Venida del Señor. El grito en medio de los tormentos actuales es: “Ven, Señor Jesús. Pronto por favor Te necesitamos”. En la Oración de la Santa Misa pidamos: “Dios Todopoderoso y Eterno, te rogamos que la práctica de las buenas obras nos permita salir al encuentro de tu Hijo que viene hacia nosotros, para que merezcamos estar en el Reino de los Cielos junto a Él”, manifestó en su homilía Mons. Bittschi.
Dijo que el evangelio de este domingo según San Lucas 21, 25-28.34-36 “nos presenta las advertencias de Jesucristo acerca de toda clase de cataclismos en el espacio y en la tierra que pueden causar angustia y miedo en los pueblos. Las catástrofes acontecen en todos los tiempos, también en nuestra época: huracanes y tsunamis, terremotos, aire y ríos contaminados, calles con basura y plásticos. Peor la pérdida de fe y moral en la Iglesia y en el pueblo. Cuántos no creen en la resurrección de los muertos. Cuántos toman la Sagrada Eucaristía como un “pancito” y no como es: el Cuerpo y la Sangre de Cristo, donde está presente también su Alma y su Divinidad. Las consecuencias son los abusos en todas partes. El afán de poder a todo costo pasa sobre cadáveres, los vicios como el alcoholismo y las drogas, los feminicidios, la pornografía etc. Son estos los signos de nuestro planeta y necesitan un Redentor. El Único que nos puede salvar es Cristo que ha dado su vida por nosotros y resucitó el Domingo de Pascua. Él nos acompaña cada instante y nos anima y ayuda con su presencia y su Espíritu Santo en no perder el ánimo ni el rumbo de nuestra vida, que es Dios nuestro Padre. Jesús resume sus advertencias diciendo: “Estén alerta y no dejen de orar” (v.36)”, manifestó.
Mons. Adolfo pidió seguir orando en este nuevo mes de diciembre por los PEREGRINOS DE ESPERANZA: para que este Jubileo 2025 nos fortalezca en la fe, nos ayude a reconocer a Cristo Resucitado en medio de nuestras vidas, y nos transforme en peregrinos de esperanza cristiana. Invitó a rezar también por nuestra conversión, la de todos los pecadores, por el recién ordenado Presbítero Celier y por nuestro país que pasa por una situación social y económica difícil.
Oramos tambien por la vida y misión de Mons. Adolfo Bittschi que este domingo primero de diciembre estuvo de cumpleaños.

