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Los 7 dones del Espíritu Santo, un envío a la misión

Prensa CEB 11.06.2025. En el corazón de la fe cristiana, los siete dones del Espíritu Santo representan una guía fundamental para la vida espiritual y moral de los creyentes. Estos dones, mencionados en el libro de Isaías y explicados por el Catecismo de la Iglesia Católica, son considerados gracias especiales que ayudan a los fieles a responder con docilidad a la voluntad de Dios y a alcanzar la plenitud de las virtudes cristianas.

A continuación un video realizado por las Obras Misionales Pontificias de Bolivia explica cuales son estos dones.

¿Cuáles son los siete dones del Espíritu Santo?

Los dones del Espíritu Santo son:

Sabiduría: Permite ver las cosas desde la perspectiva de Dios, valorando lo espiritual por encima de lo material y reconociendo el amor divino en la vida cotidiana.

Entendimiento (Inteligencia): Facilita la comprensión profunda de las verdades de la fe y ayuda a captar el sentido de la Palabra de Dios.

Consejo: Orienta al creyente para tomar decisiones acertadas, especialmente en momentos de duda o dificultad, iluminando el camino correcto.

Fortaleza: Da valor y firmeza para enfrentar las adversidades y superar los obstáculos en la vida cristiana, manteniéndose fiel a los principios evangélicos.

Ciencia: Ayuda a conocer y juzgar rectamente sobre las cosas creadas y su relación con Dios, permitiendo descubrir la presencia divina en el mundo.

Piedad: Fomenta una relación filial con Dios, basada en el amor, la confianza y la devoción, así como el respeto hacia los demás.

Temor de Dios: No es miedo, sino un profundo respeto y reverencia hacia Dios, reconociendo su grandeza y deseando no ofenderle por amor.

Un legado espiritual vigente

El Papa Francisco (+) ha recordado en reiteradas ocasiones que estos dones son “la savia vital de la Iglesia y de cada cristiano”, pues constituyen el alma y la fuerza que impulsa a vivir el Evangelio en la vida diaria. Los dones del Espíritu Santo no solo completan y perfeccionan las virtudes de quienes los reciben, sino que también preparan a los fieles para obedecer con prontitud a las inspiraciones divinas.

En tiempos de incertidumbre y desafíos, especialmente en el país, los siete dones del Espíritu Santo aparecen como fuentes de consuelo, claridad y fortaleza para millones de creyentes. Son, en definitiva, un regalo de Dios que invita a vivir con mayor profundidad la fe y a construir una sociedad más justa y solidaria.

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