Encuentro Nacional de Comunicadores y Misioneros Digitales en Bolivia: Un llamado urgente a “Samaritanear” en la cultura digital
Prensa CEB 2.08.2025. En el marco de la segunda jornada del Encuentro Nacional de Comunicadores y Misioneros Digitales, Oscar Elizalde, director del Centro para la Comunicaci.ón del Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (CELAM), ofreció una ponencia virtual que profundizó en el reto espiritual y pastoral de “samaritane.ar en la cultura digital hasta los confines digitales”. Durante su intervención, Elizalde llamó a los participantes a ejercer la comunicación digital desde el arte del encuentro auténtico, fundamentado en la escucha atenta y en reconocer que detrás de cada pantalla hay una persona con dignidad y necesidades reales.
Elizalde insistió en que la labor de comunicadores y misioneros digitales no se limita a la difusión de mensajes, sino que implica ser expertos en el encuentro profundo, en el diálogo respetuoso y en la construcción de relaciones humanas. La invitación final fue clara y contundente: en esta gran misión todos están “en la misma barca” y son llamados a construir una iglesia samaritana también en el mundo digital, donde la prioridad no sean las cifras, sino las personas y sus heridas por sanar.
Los tres desafíos para la misión digital representan un compromiso profundo y urgente para los comunicadores y misioneros en el mundo virtual. En primer lugar, se nos llama a buscar, anunciar y compartir la paz en todos los espacios digitales, transformando escenarios de conflicto y división en ámbitos de armonía y reconciliación. En segundo lugar, es fundamental reconocer y atender la «carne sufriente de Cristo» en cada hermano y hermana que encontramos en internet, entendiendo que detrás de cada interacción hay personas con heridas que necesitan ser sanadas con empatía y amor. Finalmente, el mandato de «vayan a reparar las redes» nos invita a ser agentes de misericordia y construcción, trabajando activamente para corregir el odio, la desinformación y las divisiones que afectan el tejido social digital, con el fin de crear comunidades más justas, respetuosas y fraternas.


