Mons. Bittschi: Un llamado urgente a la fe y a la conversión
Homilía 14 de julio 2020, martes de la décima quinta semana durante el año litúrgico proclamamos el Evangelio según san Mateo 11, 20 -24. Gloria a ti, Señor.
EL DÍA DEL JUICIO LE SERÁ MÁS LLEVADERO A TIRO Y SIDÓN Y A SODOMA QUE A USTEDES
Los capítulos 11 y 12 del Evangelio de San Mateo traen narraciones e invitaciones al arrepentimiento y la conversión. Me pregunto, sí hubiera vivido aquel tiempo junto al lago de Genezaret y escuchado a Jesús, ¿me hubiera convertido? ¿Acaso no eran buena gente? – igual que nosotros. Y por eso no pensaban que era necesario de convertirse. Las recriminaciones de Jesús dirigidas contra las ciudades que han rehusado su llamada a la penitencia, se elevan hasta convertirse en palabra conminatoria. El capricho de los habitantes expresa su incredulidad. Si no creyeron en las palabras de Jesús, sus muchísimas obras milagrosas en favor de los pobres y enfermos tendrían que convencerles. Claro está, creer en Jesús significa un cambio radical de sus ideas, creencias y costumbres; algo demasiado incomodo, porque toca un cambio del Corazón: ya no de afuera, sino dentro de lo más profundo de la persona.
La sentencia de Jesús hace resaltar la gravedad del aviso divino: un día, el juicio de Dios caerá inexorablemente sobre aquellos que hayan rechazado a su enviado. En la Sagrada Escritura hay ejemplos proverbiales de ciudades impenitentes: Tiro y Sidón ciudades costaneras al norte del país que por sus riquezas se han vuelto muy altivas y arrogantes. Y Sodoma (y Gomorra), las ciudades de libertinaje y de vicios, que en tiempos del patriarca Abrahán fueron destruidas. Si hubiesen visto los milagros de Jesús, se hubieran convertido como el centurión pagano de Cafarnaúm.
Jesús con tono de lamento, menciona estas tres ciudades de Galilea: Corazaín, Betsaida, lugar natal de Pedro, su hermano Andrés y Felipe, y Cafarnaúm, ciudad de Santiago y Juan. En estas tres ciudades Jesús había iniciado su predicación con poder realizando muchísimos milagros; signos claros del tiempo del Mesías. Sin embargo sus habitantes no han querido escuchar ni entender.
Para nosotros, cristianos al inicio del siglo XXI, representan una seria advertencia y un llamado urgente a la fe y a la conversión: “ya no vivo yo, sino Cristo vive en mí” (Gálatas 2, 20).
En este mes oremos también por la Iglesia Diocesana de Sucre, la primera de Bolivia:” Te alabamos Señor, por la Arquidiócesis de Sucre. Haz que, unidos por la Palabra y la Eucaristía, y llenos del Espíritu Santo, vivamos con alegría la fe que nos hace Iglesia y nos convoca a vivir en comunidad”. “Somos Iglesia sinodal en salida misionera” (lema)
El Papa pide orar por nuestras familias para que sean acompañadas con amor, respeto y consejo. Rezamos: ¡Oh preciosísima sangre de Cristo, sangre de nuestra salvación! ¡Sálvanos a nosotros, a nuestras familias, y al mundo entero!
El Evangelio es alegría. ¡Anúncialo!
Y la Bendición del Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre ustedes y sus familias y les acompañe hoy y siempre.
Mons. Adolfo Bittschi
Obispo Auxiliar de Sucre
Obispo Resp. de Misiones CEB

