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#EvangelioDelDía: ¡No tienen vino, hagan lo que Él les diga, llenen las Tinajas de agua!

Homilía 24 de septiembre 2020, celebramos a Nuestra Señora de la Merced y proclamamos el Evangelio según San Juan 2, 1 – 12. Gloria a ti, Señor. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

¡NO TIENEN VINO! – ¡HAGAN LO QUE ÉL LES DIGA! – ¡LLENEN LAS TINAJAS DE AGUA!
Según una explicación del Papa Benedicto XVI del primer signo de Jesús en las Bodas de Caná su Madre no le pedía un milagro. Ella parece que estaba ayudando en la cocina se dio cuenta que los flamantes esposos estaban en peligro de quedar ridiculizados delante de todo el pueblo y lo avisa a Jesús: ¡No tienen vino!”. La respuesta de su Hijo muchos lo interpretan como un rechazo de su Madre. Para entenderlo hay que recordar que San Juan no describe la relación privada entre madre e hijo, sino es el teólogo entre los evangelistas que muestra ya en el capítulo 2 que Jesús es el nuevo Adán que transforma la creación comenzando con el agua en vino de fiesta.

La primera creación ha sido destinada a la exterminación por el pecado de Adán y Eva. Por salvarla viene el nuevo Adán, Jesús, y María la nueva Eva. La nueva “Mujer” tal como Dios la había soñado que nos trajo al Salvador. En vez de una afrenta a su Madre es la ubicación de María en el plan de Salvación del mundo. Por su obediencia y humildad no solo se salva este joven matrimonio, sino por su Hijo se salva toda la Creación. “Todo lo hago nuevo Yo” (Apocalipsis 21,5). El momento de iniciar su obra no lo define el Hijo sino el Padre “mi hora no ha llegado”. Pero María logró de Dios Padre lo que el Hijo no puede hacer por su obediencia total a su Padre. Iniciar la salvación con el primer signo.

Desde ese momento los cristianos vieron el poder intercesor de la Virgen ante Dios. Por María Dios mostró su misericordia no solo para los matrimonios sino para tantos que sufren e imploran con confianza. Hoy recordamos especialmente la misericordia de la Madre por los que habían caído en la esclavitud. Para eso María pidió una nueva Orden religiosa: los Mercedarios.

La advocación de la Virgen María como Señora de la Merced data del año 1218 cuando ella apareció separadamente a tres hombres para pedir la fundación de una Orden religiosa para rescatar a cristianos caídos esclavos en manos de los musulmanes (60.000 hasta 1779). Eran San Pedro Nolasco, que sería el fundador de la Orden de la Merced, Jaime I de Aragón y San Raimundo de Peñafort, fraile dominico. Los Mercedarios hacen un cuarto voto de redimir los más débiles en la fe aunque peligra su propia vida.

Nuestra Señora de la Merced es la patrona de las personas privadas de libertad. La Pastoral Penitenciaria desde su fundamento doctrinal tiene como meta establecer y restaurar en Cristo al hombre en su dimensión personal, espiritual y comunitaria.

Oremos: Ven Espíritu Santo y enciende el fuego de tu amor en nuestros corazones. Envía, Señor, tu Espíritu y todo será creado y renovarás la faz de la tierra. Recemos también con Papa Francisco para que los recursos del planeta no sean saqueados, sino que se compartan de manera justa y respetuosa. Septiembre mes de la Biblia. Profundicemos el Evangelio, queridos oyentes, para saciarnos de la Palabra que da vida.

Porque ustedes ya saben: El Evangelio es alegría. ¡Anúncialo! Y la Bendición del Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre ustedes y sus familias y les acompañe hoy y siempre.

Mons. Adolfo Bittschi

Obispo Auxiliar de Sucre

Obispo Resp. de Misiones CEB

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