#EvangelioDelDía: GABRIEL ANUNCIA EL NACIMIENTO DE JUAN BAUTISTA
19 de diciembre 2020, tercer día en la segunda parte del tiempo de Adviento proclamamos el Evangelio según San Lucas 1, 5 – 25. Gloria a ti, Señor. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
GABRIEL ANUNCIA EL NACIMIENTO DE JUAN BAUTISTA
En el Nuevo Testamento, San Lucas inicia su Evangelio de la infancia del precursor y del Mesías en el Templo de Jerusalén. El arcángel San Gabriel anuncia al sacerdote Zacarías que su esposa Isabel dará luz a un hijo. Este anuncio ocurre durante la oración y la ofrenda del incienso, símbolo de la alabanza que sube al cielo. Momentos importantes en la historia de la Salvación se dieron durante la oración.
Al aparecer el ángel de Dios, Zacarías “se estremeció y se llenó de temor” porque la presencia del mensajero del cielo irradia majestad y santidad. El ángel le saluda: “¡No temas!” para expresar que Dios no oprime sino levanta. Su mensaje es: “¡Tu oración fue escuchada!” Sin embargo, este sacerdote santo se deja vencer por las dudas. Zacarías queda mudo hasta el nacimiento de su hijo. El nombre le pone Dios: Juan, que significa “Dios es benigno”. Su nacimiento será una gran alegría para los padres y mucha gente. “Él será grande ante el Señor, no beberá vino ni licor, y estará lleno del Espíritu Santo ya desde el seno de su madre”. Juan es el único de los profetas en conocer personalmente al Mesías. Le toca preparar el camino del Señor “con el espíritu y el poder de Elías para que vuelvan los corazones de los padres a los hijos, y los rebeldes a la prudencia”. Así se cumple la profecía de Malaquías 3,23.
Sigamos meditando estos misterios de nuestra fe con el SANTO ROSARIO pidiendo la gracia del Espíritu Santo para recibir al Niño Dios en nuestro corazón.
El Santo Padre nos pide orar en este mes para que nuestra relación personal con Jesucristo se alimente de la Palabra de Dios y de una vida de oración.
Pidamos también por nuestra patria BOLIVIA lluvias suaves y abundantes donde aún no llovió. ¡Ven, Señor Jesús! Pronto por favor, te necesitamos. Solos no podemos. El Evangelio es alegría. ¡Anúncialo! Y la Bendición de Dios: Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre ustedes y sus familias y les acompañe hoy y siempre.
Mons. Adolfo Bittschi
Obispo Auxiliar de Sucre
Obispo Resp. de Misiones CEB

