#EvangelioDelDía: EN EL PRINCIPIO ERA EL VERBO Y EL VERBO ESTABA JUNTO A DIOS
31 de diciembre 2020, jueves en la Octava de la Navidad, proclamamos el Evangelio según San Juan 1, 1 – 18. Gloria a ti, Señor.
EN EL PRINCIPIO ERA EL VERBO Y EL VERBO ESTABA JUNTO A DIOS
Dios creó al hombre según su imagen y semejanza, varón y mujer los creó. Esto significa que Dios tampoco está solo. Por revelación de Jesús sabemos que Dios es común unión el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, tres personas divinas en unidad perfecta, la Santísima Trinidad. A la segunda persona divina, el Hijo, san Juan la llama “Verbo” según el original griego “Logos”, es decir lógica, verdad, sentido, idea, palabra. Por la palabra, el “Verbo” todo fue creado (Génesis 1). La palabra “Verbo” expresa la relación profunda entre el Padre y el Hijo.
La definición de “Palabra” es: Expresión del pensamiento. Si deseamos invitar a unos amigos a casa les decimos: “vengan a nuestra casa”. Si alguien nos hace un favor, expresamos nuestro agradecimiento con la palabra “gracias”. Las palabras expresan lo que pensamos. Los poetas son maestros de la palabra porque saben escribir sus pensamientos mejor que los demás. Esto nos ayuda a entender algo de la vida del interior de la Santísima Trinidad. El Padre es el pensamiento perfectísimo; el Hijo es la Palabra que todo lo expresa. Por eso el Hijo es Dios verdadero de Dios verdadero, en Él está todo lo que el Padre posee. Aunque se trate de una realidad única, nos puede servir como ejemplo para comprender mejor nuestra relación con Dios. Cuando pensamos en lo que Dios piensa y queremos lo que Él quiere, también nosotros, en cierta medida, nos hacemos palabra de Dios. Dios habla al mundo por medio de nosotros. Para cuántos de nuestros vecinos y amigos somos tal vez la única “Biblia” que “conocen”.
Dios desea que entendamos toda la verdad, y la verdad no es una idea ni peor una ideología, toda la verdad está en el Hijo. Por eso Él se ha encarnado y ha entrado en el mundo, para que los hombres pudieran conocer toda la verdad y en la verdad, al Padre. Para los que descubren a Cristo en el prójimo y en todo lo que nos rodea, el mundo se hace transparente como obra de arte en la que se refleja el alma del autor, Creador de los cielos y la tierra. Quién conoce a Cristo conoce todo. Y para conocer a Cristo hay que escuchar la Sagrada Escritura.
Todos nosotros, que en el bautismo hemos recibido al Espíritu Santo para ser hijos de Dios y discípulos misioneros de Jesucristo, nos toca ser Biblia viviente.
Para eso pidamos al Espíritu Santo el gozo y la alegría en medio de la pandemia para ser luz en el servicio a Dios y al prójimo. Meditemos con fe los misterios de nuestra salvación en el SANTO ROSARIO.
El Santo Padre nos pide orar en este mes para que nuestra relación personal con Jesucristo se alimente de la Palabra de Dios y de una vida de oración. Pidamos también por nuestra patria BOLIVIA y damos gracias por las lluvias suaves y abundantes de estos días.
El Evangelio es alegría. ¡Anúncialo! Y la Bendición de Dios: Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre ustedes y sus familias y les acompañe hoy y siempre.
Mons. Adolfo Bittschi
Obispo Auxiliar de Sucre
Obispo Resp. de Misiones CEB

