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#EvangelioDelDía: EN MEDIO DE USTEDES HAY UNO QUE NO CONOCEN

2 de enero de 2021, sábado, proclamamos el Evangelio según San Juan 1, 19 – 28. Gloria a ti, Señor. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.


EN MEDIO DE USTEDES HAY UNO QUE NO CONOCEN
El ministerio de Jesús comienza con una semana introductoria que nos lleva a pensar en los siete días de una nueva creación. Jesús llama a sus primeros discípulos junto al río Jordán. El evangelista San Juan une el primer día del ministerio del Señor con el testimonio de Juan Bautista, anunciado en el Prólogo de su Evangelio. En términos actuales, profetizar significa predecir el futuro. Pero en la Biblia no tiene este significado. El profeta es el que profiere palabras, es decir habla, pero no por sí mismo, no inventa: el profeta habla en lugar de otro. El profeta verdadero es el vocero de Dios inspirado por el Espíritu Santo, tal como profesamos en el Credo Niceno-Constantinopolitano. Los profetas del Antiguo Testamento empiezan su discurso con la fórmula: “Así dice el Señor…”. Había muchos profetas en la historia e Israel, y San Juan Bautista es el último de ellos.

Entonces ¿por qué él niega ser él Profeta? Ojo: No niega hablar en nombre de Dios como lo hacían sus antecesores, pero confiesa en su humildad que no es el Profeta, el Profeta que todos esperaban, el Mesías prometido. Esto sirve de ejemplo para todos los predicadores cristianos. Todos los bautizados recibimos una vocación profética: hablar de Dios, anunciar el Evangelio que es alegría, pero animando a que cada oyente siga buscando el contacto personal con Jesucristo. El único propósito del Bautista era dar a conocer a Cristo y no atraer la gente a su persona. Reconocer a Jesús en medio del pueblo era el desafío de los judíos y lo es de los cristianos hoy en los rostros de los ancianos, de los niños concebidos y no queridos. Juan Bautista cita al profeta Isaías (40,3), un texto que remonta a un período muy triste de la historia de Israel. La Tierra prometida está ocupada por los babilonios y una gran parte del pueblo ha sido deportado y quién sabe si algún día volverá. Isaías, hablando en nombre de Dios, trata de infundir confianza. El sufrimiento es consecuencia del pecado de no obedecer al Señor, pero sirve de purificación.

Cuando estén puros ante el Señor, el regreso estará cerca. Juan Bautista adapta la antigua profecía a su tiempo. Nuevamente está ocupada la Tierra Santa. Esta vez por los romanos, sus antiguos aliados en la época de los macabeos. El pueblo espera la liberación. “¡Llegará pronto!”, asegura el Bautista, pero tienen que prepararse para la venida del Salvador y su Reino con el bautismo de agua, la confesión de sus pecados y su absolución.
Hoy recordamos a San Basilio Magno (330-379), Arzobispo, defensor de la fe verdadera que proveía a que cada comunidad tuviera un hospital y un asilo de ancianos. Decía: “El pan que no necesitas es el pan que le falta al pobre. El vestido que cuelga en tu armario es la ropa que necesita el desnudo. El dinero que tienes guardado es el que falta a los indigentes”. Junto con el conmemoramos a su gran amigo San Gregorio Nacianceno (329-390).


Pidamos al Espíritu Santo el don de amor para meditar los misterios de nuestra fe en el SANTO ROSARIO. El Papa Francisco nos pide orar en este mes de enero que el Señor nos dé la gracia de vivir en plena fraternidad con hermanos de otras religiones, rezando unos por otros.


El Evangelio es alegría. ¡Anúncialo! Y la Bendición de Dios: Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre ustedes y sus familias y les acompañe hoy y siempre.

Mons. Adolfo Bittschi

Obispo resp.de Misiones CEB

Obispo Auxiliar de Sucre

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