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#EvangelioDelDía: EL HIJO DE DIOS TIENE POTESTAD EN LA TIERRA PARA PERDONAR PECADOS

15 de enero 2021, viernes de la primera semana durante el año, proclamamos el Evangelio según San Marcos 2, 1 – 12. Gloria a ti, Señor. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.


EL HIJO DE DIOS TIENE POTESTAD EN LA TIERRA PARA PERDONAR PECADOS
Al inicio de la semana comenté que la vida y ministerio de Jesús es anuncio gozoso que Dios quiere reinar como Padre. Las curaciones de enfermos, las expulsiones de demonios, las comidas con los pecadores son signos del “Reino” y del “Dios del Reino”, que ejerce su soberanía ofreciendo misericordia, perdón y vida nueva. Sin embargo, la respuesta por las autoridades es el rechazo. Es que según los dirigentes de Israel, Dios salva al hombre por el cumplimiento de la Ley, y no por su misericordia como revela Jesús, el Hijo de hombre. Según Jesús, su Padre busca al pecador y lo salva, porque Él es misericordioso y lo hace partícipe de su vida. La preocupación de Jesús por los pecadores y enfermos es deseo de su Padre: el Hijo ha sido enviado a recuperar para Dios a todos quienes viven bajo opresión del mal, del egoísmo del hombre, de normas y estructuras que deshumanizan. La brecha con los dirigentes por la imagen de Dios que Jesús revela se hace insalvable, porque aquellos no están dispuestos a aceptar a un Mesías que muestra a un Dios que no se ajuste con su teología, no avale sus ritos y someta a juicio su poder y autoridad.


Ante un paralítico, Jesús realiza lo inesperado: perdona sus pecados. La parálisis tanto física como espiritual es consecuencia del pecado. Por eso Jesús va al fondo de la enfermedad y lo cura al perdonar sus pecados. Para la parálisis espiritual escribe Santo Tomás de Aquino: la devoción es propensión al bien. El hombre impío está paralizado para el bien. Podría hacer, pero no lo hace; podría orar, pero la voz no sale; podría sentir, pero tiene el corazón de piedra.


Jesús, al ver la fe de los amigos del paralítico le perdona y sana. De este modo demuestra que Dios reina ofreciendo perdón y haciendo partícipe de su misma vida. Los dirigentes de Israel han manipulado de tal forma a Dios que lo han hecho esclavo de normas y concepciones que respondan a tradiciones humanas y, desde esta perspectiva, condenan la acción misericordiosa del Mesías. Sin embargo, Jesús, al sanar al paralítico, revela que es el Hijo de Dios ungido con el Espíritu Santo de su Padre y que su misión es hacer que el pueblo de Dios, Israel, purificado de maldades y pecados, viva en auténtica comunión con su Dios. Al igual que los cuatro que llevan la camilla, el discípulo está llamado a llevar ante el “Hijo del hombre” a todos los postrados que buscan vida plena, convencido de que la plena realización del ser humano solo se alcanza en Dios por la aceptación de su Hijo y su Reino (Efesios 4, 21ss).


El Papa Francisco nos pide orar en este mes con gran apertura, que el Señor nos dé la gracia de vivir en plena fraternidad con hermanos de otras religiones, rezando unos por otros.


Nos puede ayudar la meditación de los misterios de nuestra fe en el SANTO ROSARIO. El Evangelio es alegría. ¡Anúncialo! Y la Bendición de Dios: Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre ustedes y sus familias y les acompañe hoy y siempre.

Mons. Adolfo Bittschi

Obispo Auxiliar de Sucre

Obispo resp. de Misiones CEB

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