Evangelio Del Día: VIERON A JESÚS, QUE CAMINABA SOBRE EL MAR
17 de abril 2021, sábado de la 2da semana de PASCUA, proclamamos el Evangelio según San Juan 6, 16 – 21. Gloria a ti, Señor. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
VIERON A JESÚS, QUE CAMINABA SOBRE EL MAR
Queridos oyentes, seguimos con el capítulo 6 del Evangelio según San Juan. Ayer nos hizo escuchar que el Señor Jesús, al igual que Dios, alimentó a su Pueblo en el desierto de Sinaí con Palabras de vida y el maná. De la misma manera Jesús alimentó la muchedumbre con su enseñanza y con la multiplicación de los panes. Luego el Señor se retiró solo a la montaña a orar, mientras que sus discípulos emprendieron su retorno a Cafarnaúm sin Jesús.
Después se produjo la tormenta y Jesús viene caminando sobre el mar. Sin importar los detalles, San Juan demuestra que Jesús igual que Dios domina sobre los poderes de la naturaleza que causan la muerte (Isaías 27,1; Salmo 89,10-11). La tormenta de aquella noche nos enseña que seguir a Jesús nos hace pasar, con cierta frecuencia, por fuertes contratiempos hasta odio y persecuciones. Un signo de la Iglesia verdadera es: siempre será una Iglesia perseguida; así desde el inicio hasta hoy. Muchas veces han vaticinado el fin de la Esposa de Cristo. La noche es muchas veces la hora del mundo oscuro, así cuando Judas Iscariote salió de la Última Cena para traicionar a Jesú. Por eso Jesús, para vencer y cambiar la noche nace y resucita en la noche, así como Dios sacó a Israel de la esclavitud en la noche y cantábamos “¡Qué noche más dichosa!” en la Vigilia Pascual. Jesús es la “Luz del mundo” también en las noches más oscuras. El susto: Al ver a Jesús caminando sobre el mar agitado y acercándose a la barca se llenaron de susto. Lo mismo relata el Antiguo Testamento del susto del pecador delante de Dios, como Caín después de haber asesinado a su hermano Abel. Jesús ha cambiado la situación del pecador delante de Dios. Calmaba a sus discípulos diciendo: “¡Soy yo! ¡No tengan miedo!” La presencia de Jesús, nuestro abogado delante de Dios, nos trae la calma. El hombre no necesita buscar la justificación por diferentes explicaciones, sino confiar en Jesús y su divina Misericordia. Apenas que Jesús llega donde ellos, no necesita subir a la barca porque ya han llegado a su destino, la otra orilla del lago de Genezaret. Así con Cristo, calmado nuestro miedo, podemos llegar a la otra orilla de la vida: a la casa de Dios Padre.
Pidamos al Espíritu Santo que nos ilumine y nos dé fortaleza a vivir cada día en las tormentas de nuestra vida, la cercanía de Jesús, muerto y RESUCITADO. Así se perderá el miedo a la muerte porque resucitaremos con Él. Pidamos por nuestra conversión y la de todos los pecadores.
El Papa Francisco nos invita a rezar este mes de abril por aquellos que arriesgan sus vidas por los derechos fundamentales en dictaduras, regímenes autoritarios y en democracias en crisis. El Papa declaró este año un AÑO SANTO en honor a SAN JOSÉ y también el AÑO SANTO de la FAMILIA. Cada día podemos conseguir las indulgencias para nosotros o por las almas de los seres queridos difuntos al confesar y descubrir en la confesión nuestros pecados, comulgar y rezar por la Iglesia y el Papa. El Evangelio es alegría. ¡Anúncialo! Y la Bendición de Dios: del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo descienda sobre ustedes y sus familias y les siga acompañando en este tiempo de la PASCUA de la RESURRECCIÓN de CRISTO. El Señor ha resucitado. Aleluya. Aleluya.
Mons. Adolfo Bittschi
Obispo Auxiliar de Sucre
Obispo resp. de Misiones CEB

