Evangelio del día

Evangelio Del Día: EL QUE RECIBE A MI ENVIADO, ME RECIBE A MÍ

29 abril 2021, jueves de la 4ta semana de Pascua, proclamamos el Evangelio según San Juan 13, 16 – 20. Gloria a ti, Señor.

Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

EL QUE RECIBE A MI ENVIADO, ME RECIBE A MÍ
Queridos oyentes, a partir de hoy, meditaremos las Palabras del Señor en la Última Cena. Es un gran comentario doctrinal que da comienzo al relato de la Pasión, Muerte y la Resurrección en el Evangelio según San Juan. Jesús sabía que había llegado “la hora” de pasar del mundo al Padre. Mostró a sus discípulos su amor hasta el extremo, lavando sus pies. Luego explica el sentido del lavatorio. Es el ejemplo que ellos deben seguir. Ser humildes servidores como el Señor Jesús.

En tiempos de Jesús, el “amo” era el que estaba liberado del trabajo; dejaba toda fatiga de labor manual a los “siervos”. Cristo, aun siendo el “amo”, cargó con el enorme trabajo de llevar la cruz por toda la humanidad, y de ahí que su retribución sea la más alta: subir a la gloria del Padre. Jesús hace partícipes de su gloria a los que le ayudan en su trabajo, y su premio será la eternidad. En la tierra, en cambio, fue incomprendido, perseguido y condenado a muerte.

Pero, si los que están con Él obtendrán su mismo premio, ¿les pagarán en la tierra con la misma moneda? Esto es lo que Jesús quiere poner de manifiesto con la comparación del siervo y el amo: ambos comparten la misma suerte. Los siervos que entienden a Jesús no se retiran por esto; al contrario, desde ese momento tratan de imitar cada vez más al amo, y en la vida del Señor ven la imagen de la suya propia y una profecía para el futuro. A la gente le encanta ir a los adivinos; no importa el pago, para saber qué suerte le espera. Cristianos comprometidos miran la vida de Jesús y saben lo que les espera, pero también el premio que recibirán.

Sobre todo, se confirma en la vida de los Santos. Hoy celebramos a Santa Catalina de Siena, virgen y doctora de la Iglesia. Compartía el peso de la cruz con el Señor en la incomprensión, las burlas y el sufrimiento por la esposa de Cristo, la Iglesia. Desde niña tuvo experiencias místicas hasta recibir los estigmas. Dictaba cartas de contenido espiritual y también político a máximas autoridades para llamar a la reconciliación y la paz. Consiguió que le Papa Gregorio XI deje Avignon y regrese a Roma en 1380, mismo año de su muerte en Roma.

Pidamos al Espíritu Santo nos dé ganas de servir humildemente a Dios en nuestros hermanos más pobres y, en vez de guardar rencor, perdonar a todos los que nos lastimaron. Fortalecidos con la Santa Eucaristía y animados por el Espíritu Santo y el ejemplo de los Santos, vivamos cada día pensando en las alegrías que nos esperan en Dios después de una vida santa. La cercanía de Jesús, muerto y RESUCITADO y presente entre nosotros, nos quitará el miedo a entregarle nuestra vida. Pidamos por nuestra conversión y la de todos los pecadores. El Papa Francisco nos invita a rezar este mes de abril por aquellos que arriesgan sus vidas por los derechos fundamentales en dictaduras, regímenes autoritarios y en democracias en crisis. El Papa declaró este año un AÑO SANTO en honor a SAN JOSÉ, el custodio de las vocaciones, y también AÑO SANTO de la FAMILIA. Oremos también por las vocaciones. El Evangelio es alegría. ¡Anúncialo! Y la Bendición de Dios: del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo descienda sobre ustedes y sus familias y les siga acompañando en este tiempo de la PASCUA. El Señor ha resucitado. Aleluya. Aleluya.

Mons. Adolfo Bittschi

Obispo Auxiliar de Sucre

Obispo Resp. de Misiones CEB

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