Evangelio del Día: ¡DEVUELVAN A DIOS LO QUE ES DE DIOS!
1 de junio 2021, martes de la 9na semana durante el año proclamamos el Evangelio según San Marcos 12, 13 – 17. Gloria a ti, Señor.
¡DEVUELVAN A DIOS LO QUE ES DE DIOS!
Queridos oyentes, el Evangelio de hoy muestra a Jesús en una situación altamente peligrosa y políticamente explosiva. La gente sufrió de los impuestos por el Templo, por Herodes y por los romanos. También presenta la incomparable superioridad de Jesús, hombre y Dios. Los enemigos de Jesús, los fariseos y los partidarios de Herodes – entre ellos peleados – , se juntaron para hacerle una trampa sin salida. Estos “llunkus” dejan salir toda su hipocresía al reconocer la sinceridad e imparcialidad del Señor, hasta decir: “enseñas con fidelidad el camino de Dios”. Sin embargo, no quieren seguirlo sino acabar con Él (14,1). En esto se parecen a los demonios que reconocen a Jesús como “el Santo de Dios” (1,24).
El asunto va mucho más profundo que la cuestión de los impuestos. La respuesta pone en juego la soberanía de Dios sobre el pueblo escogido: ¿a quién pertenece Israel?, ¿a Dios o al emperador, quién se atribuye condición divina? La respuesta le pone en aprietos por ambos lados, tanto al decir “no” como también al decir “sí”. Si Jesús dice que hay que pagar, los nacionalistas fariseos lo acusarán de estar a favor de los dominadores y, además, abandonaría el reinado de Dios sobre Israel. Si responde que no, los colaboracionistas de Roma, los herodianos, lo acusarán de subversivo y rebelde. La pregunta de Jesús acerca de la imagen de Tiberio César grabada en el denario, moneda con que se paga el tributo, les debió recordar de inmediato el pasaje de la Sagrada Escritura: “No te harás escultura ni imagen alguna de nada de lo que hay arriba en el cielo o aquí abajo en la tierra” (Éxodo 20,4). El denario del César debería quemar en sus manos.
Para Jesús, por tanto, si el denario lleva grabado la imagen del César, no pertenece a Dios y hay que devolvérselo al César. Pero si cada ser humano lleva grabado en sí la imagen y semejanza de Dios (Génesis 1, 26s), no puede entregarse al César, pues solo a Dios pertenece y a Él debe adorar (Éxodo 20,3). La liberación de los explotados y la defensa de los bebés no nacidos vienen por el reconocimiento de que han sido creados a imagen de Dios y a Él pertenecen.
Hoy conmemoramos a San Justino, filósofo y mártir, que nació en la antigua Samaría. Escribió varias obras en defensa de la fe cristiana. Abrió una escuela en Roma en la que sostuvo públicas disputas. Sufrió el martirio, junto con sus compañeros, en tiempos de Marco Aurelio, el emperador filósofo, hacia el año 165.
El Papa Francisco declaró este año un AÑO SANTO en honor a SAN JOSÉ, y un AÑO SANTO de la FAMÍLIA. En este mes de junio invita a orar por la belleza del matrimonio y por los que se preparan al matrimonio con el apoyo de la comunidad cristiana: para que crezcan en el amor, con generosidad, fidelidad y paciencia. Nos unimos al pedido del Papa y regalamos a la Madre cada día un ramo de rosas al rezar en todas nuestras intenciones el SANTO ROSARIO. Oremos: “Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios. No desoigas la oración de tus hijos necesitados. Líbranos de todo peligro, oh Virgen gloriosa y bendita”. El Evangelio es alegría. ¡Anúncialo! Y la Bendición de Dios: del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo descienda sobre ustedes y sus familias.
Mons. Adolfo Bittschi
Obispo Auxiliar de Sucre
Obispo resp. de Misiones CEB

