Evangelio del día

Evangelio del Día: AQUI ESTÁ MI SERVIDOR, A QUIEN ELEGÍ

17 de julio, sábado de la 15ta semana durante el año litúrgico, proclamamos el Evangelio según San Mateo 12, 14 – 21. Gloria a ti, Señor. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Queridos hermanos en la fe, en el Evangelio de hoy San Mateo dibuja ya el horizonte la pasión: “Los fariseos, al salir, planearon el modo de acabar con Jesús”. De esta manera están negando de forma radical la autoridad de Jesús. Sin embargo, se equivocan totalmente al pensar que ellos puedan terminar con la vida de Jesús; un error que resulta de la ceguera y de la dureza de su corazón. Con todo, el Señor prosigue su ministerio mesiánico, en el que el Evangelista ve el cumplimiento de la profecía del libro de Isaías: “Aquí está mi servidor, a quien elegí, mi amado, en quien me he complacido; sobre Él pondré mi Espíritu y anunciará la justicia a las naciones” (Isaías 42,1-4). Es el inicio del primer de cuatro cánticos del Siervo de Dios. San Agustín decía de estos cánticos: ¿Es aún profecía o es ya Evangelio? Parece que el profeta hubiera sido testigo ocular de la muerte de Jesús en el Calvario. En este momento es cuando San Mateo no solo reitera, sino que invita a mirar su fundamento: la autoridad de Jesús proviene de su condición de Mesías, ungido por Dios con el Espíritu Santo para su misión de salvar a todas las naciones. La cita bíblica de Isaías que alude al Siervo de Dios, recalca que el Mesías está cumpliendo lo prometido por el Señor. Por tanto la autoridad de Jesús corresponde al mismo querer del Altísimo. El Evangelista Mateo demuestra a los cristianos de origen judío, que todo va sucediendo conforme al plan salvador de Dios.

Hoy recordamos a Santa María Magdalena Postel (1756-1846) de Francia, terciaria franciscana, fundadora de las Hermanas de las Escuelas Cristianas de la Misericordia. Durante la revolución francesa los sacerdotes fueron expulsados o matados. Santa María Magdalena clandestinamente dio asilo a los sacerdotes perseguidos, impartió catecismo, asistió a los fieles, especialmente a los enfermos y moribundos. Lo llamaron “La Virgen sacerdote”. Tiene ella sus Hermanas en Bolivia y las felicitamos por su labor educativa muy apreciada. De la misma época son las mártires Carmelitas de Compiégne, decapitadas en Paris por seguir a Cristo y rechazar la Constitución atea de la revolución, al día siguiente de la Virgen del Carmen de 1794. Al momento de su muerte ofrecieron su vida por la paz de la Iglesia y de su patria Francia. No había terminado el mes cuando mataron la cabecilla de la revolución.

EL Papa Francisco invita orar en este mes de julio para que, en situaciones sociales, económicas y políticas conflictivas, seamos arquitectos de dialogo y de amistad valientes y apasionados. Oremos por el Papa Francisco mismo y su completa recuperación de la operación. Recemos el SANTO ROSARIO, también para las familias que sufren del covid-19 o lloran la muerte de una persona querida. Al final oramos: “Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios. No desoigas la oración de tus hijos necesitados. Líbranos de todo peligro, oh siempre Virgen gloriosa y bendita”. El mes de julio está dedicado a la PRECIOSÍSIMA SANGRE de CRISTO. Es un llamado a la SANTIDAD diaria y su invocación es una fuerte protección contra satanás y todo mal. El Evangelio es alegría. ¡Anúncialo! Y la Bendición de Dios: del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo descienda sobre ustedes y sus familias.

Mons. Adolfo Bittschi

Obispo Auxiliar de Sucre

Obispo resp. de Misiones CEB

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