Evangelio del Día: EL REINO DE LOS CIELOS SE PARECE A UN GRANO DE MOSTAZA Y A LA LEVADURA
26 de julio 2021, lunes de la 17ma semana durante el año litúrgico, proclamamos el Evangelio según San Mateo 13, 31 – 35. Gloria a ti, Señor. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
EL REINO DE LOS CIELOS SE PARECE A UN GRANO DE MOSTAZA Y A LA LEVADURA
Queridos hermanos en la fe, hay cuantos cristianos que igual que los adversarios de Jesús le exigen signos visibles y convincentes: sin embargo, Cristo predica el Reino de Dios, sana los enfermos, junta unos discípulos, y habla en parábolas sencillas tomadas de la vida diaria; a las dos del Evangelio de hoy no da ninguna explicación. De por sí se entiende que aclaran el misterio del crecimiento del Reino de Dios y su inmensa dinámica. El grano de mostaza corresponde a la KÁRALLANTA, cuya semilla es mínima.
Este arbusto de flor amarilla crece a lado de las carreteras. Sus hojas son medicinales de aplicación externa, pero son tóxicos en el uso interno. Ustedes la conocen la planta, pero ¿han abierto los capullos para ver la semilla, pequeñísima como polvito? He visto la planta con tamaño de arbolito y con un nido de pajaritos. ¡Qué enorme diferencia entre la semilla pequeña y la planta crecida! El secreto está en la fuerza de vida de la semilla. Según la palabra del Señor se refiere a la Iglesia: a partir de doce hombres sin títulos académicos, ella conquistó el mundo. También podemos aplicar la parábola a cada uno de nosotros. Dentro de nosotros tenemos la chispa divina para llegar a la santidad con la ayuda de Cristo, su Palabra, su Espíritu Santo, la Iglesia y los sacramentos.
Hoy celebramos a Santa Ana y San Joaquín. Los padres de la Virgen María y abuelos de Jesús no aparecen en el Nuevo Testamento. Primera vez se les menciona cerca del año 200 en un texto dedicado a la veneración de María. El nombre ANA hace recuerdo de Ana, la madre del gran profeta Samuel. Que siendo estéril, recibió la gracia de Dios de ser madre. En la segunda lectura del oficio tenemos unas hermosas alabanzas de San Juan Damasceno a Santa Ana y San Joaquín con el título: POR SUS FRUTOS LOS CONOCERÁN. ¡Oh bienaventurados esposos Joaquín y Ana! Toda la creación os está obligada, ya que por vosotros ofreció al Creador el más excelente de todos los dones, a saber, aquella madre casta, la única digna del Creador. “Alégrate, Ana, la estéril, que no dabas a luz; rompe a cantar de júbilo, la que no tenías dolores”. Salta de gozo, Joaquín, porque de tu hija “un niño nos ha nacido, un hijo se nos ha dado, y será llamado… Dios poderoso”.
El Papa Francisco declaró este año un AÑO SANTO en honor a SAN JOSÉ, y un AÑO SANTO de la FAMILIA. El mes de julio está dedicado a la PRECIOSÍSIMA SANGRE de CRISTO. La devoción a la Preciosísima Sangre de Cristo es un llamado a la SANTIDAD y su invocación una fuerte protección contra satanás y todo mal.
En este mes invita el Papa orar para que, en situaciones sociales, económicas y políticas conflictivas, seamos arquitectos de diálogo y de amistad valientes y apasionados. Nos unimos al pedido del Papa regalando a la Madre cada día un ramo de rosas al rezar en todas nuestras intenciones el SANTO ROSARIO, especialmente por los afectados por el covid-19 y sus familias y para los que lloran la muerte de una persona amada. Oremos al final: “Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios. No desoigas la oración de tus hijos necesitados. Líbranos de todo peligro, oh siempre Virgen gloriosa y bendita”. El Evangelio es alegría. ¡Anúncialo! Y la Bendición de Dios: del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo descienda sobre ustedes y sus familias.
Mons. Adolfo Bittschi

