Mons. Bittschi: “La edificación del reino necesita varones valientes y mujeres decididas a colaborar con alegría en su difusión”
Prensa CEB 22.01.23. “El Domingo de la Palabra de Dios, declarado por el Papa Francisco, nos invita a dar importancia a la lectura y meditación de la Sagrada Escritura en nuestra vida, desde hoy comienza la lectura casi continua del evangelio según san Mateo, el relato presente es el comienzo de la misión de Jesús que comienza en Galilea que coincide con el arresto de Juan Bautista; la desaparición del Bautista marca un hito en la historia de la salvación, con él termina el antiguo testamento y empieza el nuevo testamento con Jesús”, manifestó Mons. Adolfo Bittschi, obispo auxiliar de Sucre y Director a.i. de las Obras Misionales Pontificias en su reflexión de este domingo..
Mons. relata como Jesús sale en busca de los perdidos y los paganos, y es cuando su misión se abre a todos los hombres, pueblos y razas, se vuelve universal: “Aparece Jesús el carpintero de Nazareth para anunciar…Conviértanse el reino de los cielos está cerca, un reino que no lo puede hacer el hombre, sino debe recibirlo y entrar en él”, al respecto dijo que la tarea humana de la conversión viene precedida por el don de Dios y la gracia inmerecida, pues la conversión significa la liberación del egoísmo, de la fuerza que hace creer al hombre que puede vivir sin Dios, deja atrás el pensamiento de que el hombre fuese el centro del mundo, y la conversión hace comprender y aceptar que el centro de todo y fuente de vida es Dios.
Así mismo Mons. Bittschi explicó lo que significa el “reino de los cielos”, que es pasar las riendas a Dios, reconocer que Jesús es el Señor y permitir que Él reine sobre las personas y las estructuras, “con Jesús llega la gracia que hace posible la conversión el cambio del corazón, el cambio del hombre y del mundo”.
Indicó que la edificación del reino necesita varones valientes y mujeres decididas a colaborar con alegría en su difusión, por eso Jesús llamó a sus discípulos…vengan y síganme yo los hare pescadores de hombres: “La llamada del Señor es irresistible, aquellos hombres son capaces de renunciar a su familia y trabajo para seguirlo, esta ruptura no era afectiva sino ruptura con todas las seguridades, la familia, la casa, eran entonces el apoyo solido en todo, aportaba amor, aceptación y solidaridad en la enfermedad y la vejez, dejar la familia fue, y es hasta ahora, una decisión radical, pero por seguir a Jesús lo dejaron absolutamente todo”.

