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18 años de servicio y entrega pastoral de las Hermanas Catequistas Franciscanas en el Vicariato Apostólico de Pando

Las Hermanas Catequistas Franciscanas llegaron al Vicariato Apostólico de Pando el año 2005 gracias a la invitación de monseñor Luis Morgan Casey; hoy después de 18 años de servicio misionero las religiosas misioneras dejan la jurisdicción.

En aquella oportunidad llegaron a la jurisdicción: Claudia Alves, Amália Cristofolini, y en los años posteriores llegaron las hermanas Nilsa y Francinete, quienes se fueron sumando al equipo de la pastoral de la Parroquia “Cristo Rey” junto a los Padres Javerianos de ese entonces + P. Mario Gil Yepes, P.Jhon.

Las religiosas pertenecientes a la Congregación de las Hermanas Catequistas Franciscanas con su proyecto de vida de seguir a Jesucristo, a la manera de Clara y Francisco de Asís, viviendo en pequeñas fraternidades, entre gente sencilla y pobre, asumiendo, inquietudes y esperanzas diarias, buscando construir un mundo más humano, justo y solidario. Así fue como evangelizaron en Bolivia compartiendo su carisma y dones.

Las hermanas se desempeñaron en las diferentes pastorales de la Parroquia “Cristo Rey” como asesoras de Catequesis, acompañamiento a las familias, pastoral del diezmo, pastoral de la mujer, Pastoral Juvenil Vocacional, Infancia Misionera, etc.

Así también fueron co-fundadoras de las capillas: “Sagrado Corazón de Jesús”, “La Merced”, “Nuestra Señora del Pilar”.

Desde el Vicariato Apostólico de Pando ofrecen su cercanía y oraciones en la misión, agradeciendo el servicio y entrega pastoral en su jurisdicción durante 18 años.

Recordamso a las hermanas en un video publicado por esta jurisdiccion el año 2021

Congregación de las Hermanas Catequistas Franciscanas

En 1915, en Rodeio, en el estado de Santa Catarina, Brasil, nacía la Congregación de las Hermanas Catequistas Franciscanas. La creación surgió de la necesidad de emplear más educación y catequesis en las escuelas parroquiales, que eran frecuentadas por los hijos e hijas de los inmigrantes italianos. Con la falta de profesores, el párroco de Rodeio, Fray Polycarpo Schuen, fue al encuentro de las jóvenes de la Pía Unión de las Hijas de María y de la Orden Franciscana Seglar. El apelo tuvo respuesta y tres de ellas se presentaron para atender a las escuelas de la parroquia.

Fue entonces que, el día 14 de enero de 1915, en la Iglesia de San Virgilio, próximo a Rodeio, las tres jóvenes manifestaron al Fraile la disposición de consagrarse al Señor y permanecer en el servicio que habían asumido. Motivadas por el mismo ideal, otras jóvenes se unieron a las tres primeras y luego el grupo creció. Ellas se dedicaban al magisterio escolar y a la catequesis, realizando tareas domésticas, cuidando de la capilla y organizando las oraciones.

Un poco después, el Obispo de Florianópolis, Mons. Joaquim Domingues de Oliveira, aprobó el grupo y lo bautizó con el nombre de «Compañía de las Catequistas». En un primer momento, las Catequistas tuvieron el apoyo de las Hermanas de la Divina Providencia, que las orientaron en el servicio de la educación. Ya en 1930, el Estado asumió las escuelas parroquiales, y las Catequistas, completados los estudios exigidos, se tornaron profesoras de escuelas públicas. Lo que ocurre hasta los días de hoy.

Con el pasar de los años la compañía creció y hoy ya existen seis provincias, con fraternidad en 22 Estados de Brasil y en el Distrito Federal, y en nueve países. A partir de la década de 1940, las «Maestras» comenzaron a ser llamadas también de «Hermanas». Más tarde, en 1958, pensando en el origen franciscano del grupo, el nombre de la congregación fue reconocido oficialmente por «Hermanas Catequistas Franciscanas».

Coninformación del Vicariato Apostólico de Pando y el sitio oficial de la Congregación de las Hermanas Catequistas Franciscanas

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