Evangelio del día: «El Padre, que me envió, da testimonio de mí»
14 de marzo de 2024, jueves de la 4ª semana de Cuaresma proclamamos el Evangelio según San Juan 5, 31 – 47. Gloria a ti, Señor. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
EL PADRE, QUE ME ENVIÓ, DA TESTIMONIO DE MI
Queridos hermanos en Cristo: Paz a ustedes.
Hoy terminamos de reflexionar el capítulo 5. Jesús responde a las acusaciones de los judíos acerca del sábado y de su ser uno solo Dios con el Padre. Jesús no hace un discurso de su defensa sino enumera cinco testigos en su favor: 1º Juan Bautista, quien como precursor dio testimonio de Jesús. Ellos enviaron mensajeros pero no creyeron; 2º las obras que el mismo Jesús realizó, las que lo validan como enviado de Dios Padre. La gente sencilla se dio cuenta de esto y creyó. No así las autoridades; 3º “el Padre, que me envió” confirmó a su Hijo en el Bautismo. Juan Bautista escuchó la voz del Padre pero ellos “nunca escucharon su voz” y su palabra no tiene cabida en ellos; 4º las Sagradas Escrituras dan testimonio de Jesús y de la vida eterna que ofrece, sin embargo ellos no quieren venir a Jesús para tener vida con Dios; ¡el amor de Dios no está en ellos!; 5º Moisés, que escribió acerca de Jesús, y por esto, se convierte en acusador de los judíos que no creen en Jesús el Mesías Salvador enviado por Dios. Nosotros creemos en Jesús, Hijo de Dios e Hijo del Hombre, pero ¿vivimos como Dios manda?.
Hoy 14 de marzo conmemoramos a Santa Matilde, Madre y Emperatriz consorte de Enrique I, murió el año 968. Sufrió mucho por las peleas entre dos de sus hijos. Por sus oraciones y penitencias consiguió la reconciliación. Santa Matilde es la Patrona de los matrimonios y de familias numerosas. Fundó varios institutos religiosos y conventos femeninos. Era una mujer muy piadosa, justa y caritativa con los más pobres y desposeídos. Su nombre significa “valiente en la batalla”. Otro de sus hijos es San Bruno, Arzobispo de Colonia.
Pidamos entonces al Espíritu Santo la confianza en Dios Padre, en Jesucristo y en su poder de la Resurrección después de la muerte y la luz y la humildad para reconocer nuestros pecados y la gracia de nuestra conversión, de todos los pecadores, y de Rusia como pidió la Virgen en Lourdes y Fátima. El Papa, con su ejemplo, nos invita a recibir el Sacramento de la Confesión y así saborear la infinita Misericordia de Dios y nos pide orar en este mes por los nuevos Mártires, para quienes en diversas partes de mundo arriesgan su vida por el Evangelio logren a contagiar su valentía y su impulso misionero.
Oremos por los afectados de la guerra en Ucrania, Gaza y donde hay conflictos sangrientos; por la paz y la libertad religiosa en todo el mundo; por Bolivia pedimos justicia y democracia. Oremos para que acabe el feminicidio más grande, el aborto; los avasallamientos y toda clase de violencia y corrupción; las enfermedades corporales y espirituales, y todo mal.
Damos gracias a Dios por las lluvias recibidas y pedimos que se aplaquen donde causaron estragos, que se acompañe a las familias damnificadas y que llueva solamente donde hay sequía.
El Evangelio es alegría. ¡Anúncialo! Y la Bendición de Dios: Padre, Hijo y Espíritu Santo.
Mons. Adolfo Bittschi
Obispo Auxiliar de Sucre
Director Nacional OMP Bolivia

