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Un día de gozo celebrando 60 años de presencia y misión educativa de las Hermanas Ursulinas de San Jerónimo en Somasca en Bolivia

En marzo de 1964 llegaban de Italia las primeras hermanas de la Congregación de las Hermanas Ursulinas de San Jerónimo en Somasca. Las primeras religiosas fueron a la ciudad de La Paz (a la comunidad de Munaypata) para ponerse al servicio misionero colaborando con sacerdotes y laicos de las arquidiócesis en un servicio misionero en el campo de la educación, salud y promoción humana de la mujer, en las parroquias y trabajo pastoral.

“Hermanas muchas gracias por su presencia, servicio, dedicación, por estar en medio de nosotros, sabemos que estos  60 años han sido años acompañados por Dios, han sido una presencia no solo de ustedes sino de un Dios que nos ha acompañado, hemos visto en ustedes la presencia de Dios. Ninguno que haya dejado su casa, hermanos, padres por amor a Mí y a la Buena Nueva quedará sin recompensa, dice el Evangelio, aquí está la síntesis de un Evangelio que está escrito dentro de un servicio, todos los que dejan algo suyo tendrán la recompensa de saber que Dios esta con ustedes”, manifestó Padre  Giovani Alvieri, sacerdote de la Parroquia de Munaypata, donde las hermanas también colaboran.

Al celebrar la eucaristía de acción de gracias les dijo que la comunidad no es la misma desde que llegaron aquel año, esto gracias al servicio y presencia  también de las religiosas Ursulinas, “gracias porque, hoy, si podemos gozar de algo nuevo y maravilloso es también por su servicio, que no se quede aquí hay que mirar adelante, sabemos cómo están las cosas vocacionalmente, la institución, la congregación, esperamos que nunca nos abandonen, las deseamos que sean siempre una presencia de Dios en medio de nosotros, que este no sea el último año, para el bien de ustedes y la comunidad de Munaypata”, destacó el sacerdote.

En la ocasión dos hermanas que celebraron 50 años de profesión religiosa renovaron sus votos de pobreza, castidad y obediencia, comprometiéndose a vivir la misión de: “educadoras con corazón de madre”, según el carisma de la Congregación.

La Hna. María Sacomandi, superiora de la Congregación de las Hermanas Ursulinas de San Jerónimo de Somasca manifestó: “Agradezco al Señor por el don de su fidelidad y providencia en estos sesenta años; fidelidad y providencia que se manifiesta en la ayuda de tantas personas, laicos, sacerdotes, obispos, religiosas que nos han colaborado para la realización de nuestra misión educativa en el pueblo boliviano, en parroquias, escuelas, colegios, en el hospital, servicio social y sanitario, en el ámbito educativo, sobre todo a lado de los jóvenes, niños, familias, mujeres y pobres, a todos, nuestra gratitud y oración”.

Así también mencionó a las religiosas que llegaron por primera vez hace 60 años, las hermanas Victoria, Gabriela, Inochenzia y Paola, “es la certeza de que la vida entregada para el anuncio del Evangelio es un un testimonio en la vida consagrada que queda en el tiempo y en el corazón de tantas personas, gracias por su presencia y oración”, puntualizó la religiosa agradecida por la comunidad de Munaypata que acogió a las hermanas durante tantos años.

Eucaristía de acción de gracias junto a la comunidad de Munaypata

Video y fotografías: Gentileza de la Parroquia de Munaypata

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