Líneas de acción del taller: “La Misión Ad Gentes”
“La misión ad gentes responde a la naturaleza misma de la Iglesia, ser misionera, puesto que toma su origen de la misión del Hijo y del Espíritu Santo, según el designio de Dios Padre. La Iglesia, obedeciendo al mandato de su fundador, es enviada por Dios para ser sacramento universal de salvación y anunciar el Evangelio a toda la creación”, así reflexionaron los congresistas en el VIII congreso Nacional Misionero realizado en la Diócesis de Oruro del 8 al 12 de julio pasado.
Hoy recordamos este taller denominado “La Misión Ad Gentes” del que emergieron las líneas de acción:
1. Ser más conscientes de nuestra misión, nuestro llamado para llevar adelante la Buena Noticia.
2. Tener una buena formación para poder evangelizar desde lo que hacemos usando nuestros dones cristianos.
3. Asumir nuestro compromiso de bautizados porque todos somos llamados para la misión.
En este taller dijeron que en estos tiempos y frente a las difíciles realidades que se vive en Bolivia y en el mundo, una Iglesia en salida, guiada por el Espíritu Santo, debe responder a las necesidades y sufrimientos de las personas. Así también sugirieron que el misionero no debe apartarse de la realidad, sino sumergirse en ella para, en comunidad, iluminarla con el anuncio del Evangelio.
“Planificar estrategias para acercarse a las familias que no hacen parte de las parroquias”, “Compartir experiencias misioneras significativas”, y “Promover acciones comunitarias en favor de los más necesitados”, son algunas de las líneas de acción que también propusieron en este taller y que ya pueden ponerse en práctica en las comunidades y parroquias.

