LLEGARÁ EL DÍA EN QUE AYUNARÁN
6 de septiembre 2024, viernes de la semana litúrgica 22, proclamamos el Evangelio según San Lucas 5, 33 – 39. Gloria a ti, Señor. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
LLEGARÁ EL DÍA EN QUE AYUNARÁN
Queridos hermanos en Cristo: Paz a ustedes.
Estamos en el mes de la Biblia con el tema: “Felices los invitados al banquete del Cordero” y el lema: “Aleluya, ya reina el Señor”. Animen a sus familiares y amistades leer en la Biblia.
Hoy, viernes del Sagrado Corazón, escuchamos una tercera controversia entre Jesús y los fariseos y maestros de la Ley. Mientras el Señor va cumpliendo su misión, llamando a los pecadores a la conversión y al Reino de Dios, va arriesgando cada vez más su vida que un viernes iba a entregar. Los maestros de la Ley le echan en cara que ni Él ni sus discípulos observan los frecuentes ayunos, que tanto ellos como los seguidores de Juan Bautista practican. Sin embargo, la Ley establece un solo día de ayuno en el año (Levítico 16 y 23). Jesús les explica que aún no ha llegado el momento para los ayunos frecuentes; sus discípulos ayunarán “el día en que se lleven al novio”. Jesús mismo ayunó cuarenta días y noches y los discípulos ayunaron también. Pero la presencia del Mesías es como la del “novio” en un banquete nupcial; y esta es una clave para entender las comparaciones que Jesús propone respecto a su persona que da comienzo de la Nueva Alianza.
Hoy conmemoramos a SAN ELEUTERIO, Abad, en Roma en el siglo VI. Era un contemporáneo de San Gregorio Magno quien menciona y elogia a San Eleuterio: “Ese santo varón, el buen Padre Eleuterio”. Se tiene registrado varios milagros por San Eleuterio. Entre ellos, el mismo Papa San Gregorio se sanó por la ORACIÓN Y EL AYUNO de San Eleuterio. Además recordamos a ZACARÍAS, el Profeta que anunció por el año 520 antes de Cristo el fin del exilio en Babilonia y el retorno del Pueblo desterrado a la Tierra Prometida. “Así dice el Señor Todopoderoso: “Yo salvaré a mi pueblo y lo traeré de los países de oriente y de occidente… ellos serán mi pueblo, Yo seré su Dios”” (Zacarías 8, 7). Anunció asimismo que un rey pacífico iba entrar triunfante a la Ciudad Santa de Jerusalén y “mirarán al que traspasaron” (12,8-10); todo se cumplió con Nuestro Señor Jesucristo. El libro de Zacarías está como penúltimo de los Profetas Menores en el Antiguo Testamento.
Recemos en la intención del Papa en este nuevo mes por escuchar el clamor de la Tierra y de las víctimas de las catástrofes naturales… y cuidemos el mundo que habitamos.
Meditemos los misterios de nuestra fe en el Santo Rosario y oremos por nuestra conversión, la de todos los pecadores y de Rusia como pidió la Virgen en Fátima; oremos por la paz en Bolivia, Ucrania, Tierra Santa, Siria, Venezuela, Nicaragua, Cuba y donde hay conflictos sangrientos; que acaben todas las enfermedades corporales y espirituales, y todo mal. El Evangelio es alegría. ¡Anúncialo! Y la bendición de Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre ustedes y sus familias.
Mons. Adolfo Bittschi
Obispo Auxiliar de Sucre
Director NAcional de OMP Bolivia
Mons.

