¡HIJO DE DAVID, TEN PIEDAD DE NOSOSTROS!
6 de diciembre 2024, viernes de la 1ª semana de Adviento proclamamos el Evangelio según San Mateo 9, 27-31. Gloria a ti, Señor. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
¡HIJO DE DAVID, TEN PIEDAD DE NOSOSTROS!
Queridos hermanos en Cristo: Paz a ustedes.
En el Evangelio de hoy Jesús da cumplimiento al anuncio profético del tiempo del Mesías con la curación de los dos hombres privados de vista que proclaman a gritos su fe en el Señor. La ceguera era símbolo de falta de fe en las primeras comunidades cristianas. Pero el episodio muestra que estos dos no videntes sí creían y seguían a Jesús. San Mateo concentra la atención al diálogo entre Jesús y los dos, dejando a un lado los detalles para subrayar la importancia de la FE. La sanación no se hace al instante. Los ciegos deben seguir al Señor que los interpela todavía acerca de su fe. La fe de los dos resalta en el título que dirigían al Señor con grito: “¡Hijo de David, ten piedad de nosotros!” Ese título correspondía al Mesías. La petición en griego “Kyrie, eleison” entró en la liturgia de la Iglesia para saludar a Cristo presente en la Eucaristía. A esa oración de fe y confianza desde lo más íntimo del corazón, Jesús no niega la respuesta, pero los interpela acerca de su confianza, por mostrarnos a nosotros que estos no videntes tienen una claridad sobre la persona de Jesús y de su poder sanador. Pediremos: ¡Señor, auméntanos la fe!. La causa de la curación era la voluntad y la palabra de Jesús: “Que suceda como ustedes han creído”. Jesús NO ha venido como curandero, sino para revelar el amor del Padre y que Dios está cerca de nosotros. Dios desea comunicar su vida y su amor, y quienes abran la puerta de su corazón reciben su amor. Abramos nuestros corazones en esta preparación de la Navidad.
Hoy conmemoramos a SAN NICOLÁS, Obispo de Myra, en la actual Turquía. Una antigua tradición afirma que participó del Concilio de Nicea en el año 325. San Nicolás pertenece a la generación de Obispos que, les tocaba hacer frente a la nefasta herejía arriana que negaba la divinidad de Jesús y en consecuencia rechazaba el misterio de la Santísima Trinidad. San Nicolás se destacó por sus muchas obras de misericordia en favor de los navegantes y de los pobres. San Nicolás es venerado tanto en occidente como en oriente.
Sigamos orando en las intenciones del Papa Francisco en este mes de diciembre por los PEREGRINOS DE ESPERANZA: para que este Jubileo 2025 nos fortalezca en la fe, nos ayude a reconocer a Cristo Resucitado en medio de nuestras vidas, y nos transforme en peregrinos de Esperanza cristiana. Recemos también por nuestra conversión, la de todos los pecadores y de Rusia como pidió la Virgen en Fátima. Oremos por santas vocaciones a la vida sacerdotal, religiosa y misionera; por Bolivia, que necesitamos lluvias suaves y abundantes donde no llovió y damos gracias por las lluvias recibidas; que el Señor despoje nuestro espíritu del odio, de la violencia, del rencor y de la división entre hermanos.
Oremos también por Ucrania, Tierra Santa, Sudán de Sur, Myanmar y donde hay conflictos violentos; que acaben todas las enfermedades corporales y espirituales, el aborto y todo mal. Sigamos meditando en estas intenciones los momentos claves de la fe con el SANTO ROSARIO. El Evangelio es alegría. ¡Anúncialo! Les bendiga a ustedes y a sus familias Dios que es Padre, Hijo y Espíritu Santo. Amén.
Mons. Adolfo Bittschi
Obispo Auxiliar de Sucre
Director Nacional de OMP Bolivia

