¡DICHOSO EL QUE PARTICIPA EN EL BANQUETE DE REINO DE DIOS!
5 de noviembre de 2024, martes de la semana litúrgica 31, proclamamos el Evangelio según San Lucas 14, 15 -24. Gloria a ti, Señor. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
¡DICHOSO EL QUE PARTICIPA EN EL BANQUETE DE REINO DE DIOS!
Queridos hermanos en Cristo: Paz a ustedes.
En el contexto de un banquete, Jesús da tres enseñanzas sobre las virtudes que deben tener sus Discípulos. Lo hace por medio de parábolas, como suele hacerlo. Esto significa que no se trata de normas de urbanidad, sino que se extrae criterios y enseñanzas para el ESTILO DE VIDA EN EL REINO DE DIOS. Hoy escuchamos la tercera enseñanza de Jesús. Un señor que invita a un gran banquete. Los invitados se ven imposibilitados para asistir. Unos prefieren atender sus bienes y otro da prioridad a su familia. Ante la falta de respuesta de estos, la invitación se extiende a otras personas: los pobres de las calles y de las periferias, los inválidos, ciegos y lisiados, con el propósito de llenar la sala. Así será en el Reino de Dios: muchos de los primeros invitados a participar de la vida de Dios no responden y quedan fuera, mientras otros, los pecadores públicos, que escuchan la invitación y se conviertan siguieron a Nuestro Señor Jesucristo.
Después de Pentecostés los Apóstoles predicaron con la fuerza del Espíritu Santo la Muerte y la Resurrección de Cristo entre los judíos y la mayoría junto con sus autoridades los rechazaron. Por eso salieron por los caminos del Imperio romano a invitar a las naciones paganas (Hechos 13,46). La condición para entrar en el Reino de Dios es la aceptación por la fe del Hijo de Dios, entendida como regalo del Padre. Estos días escuche el testimonio de María Himalaya, una enfermera abortista y atea que odiaba a la Iglesia, que se convirtió en Nepal en una decidida mujer “Pro vida”. (En internet se encuentra su testimonio).
Hoy recordamos a los Santos Padres de San Juan Bautista, Zacarías e Isabel. Zacarías tuvo una aparición del Arcángel Gabriel en el Templo de Jerusalén quien le anunció que sería padre de un hijo y su nombre sería Juan. Lleno del Espíritu Santo cantó un himno de alabanza a Dios, el BENEDICTUS, que las Religiosas y los Sacerdotes cantan cada mañana. Isabel resulta ser una pariente cercana de la Virgen María, en cuya visitación quedó llena del Espíritu Santo para proclamar la segunda parte del AVE MARÍA: “Bendita tú entre las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre”. Y esta otra palabra: “¡Feliz la que ha creído que se cumplirá la palabra que te fue anunciado por parte del Señor!” Además se recuerda a Santa Ángela de la Cruz, Fundadora de las Hermanas de la Cruz.
Nos unimos al pedido de Papa Francisco para que los padres que lloran la muerte de un hijo encuentren apoyo en la comunidad y obtengan del Espíritu Consolador la Paz del corazón. Oremos también por nuestra conversión, la de todos los pecadores y de Rusia como pidió la Virgen en Fátima. Oremos por Bolivia, que necesitamos lluvias suaves y abundantes para el campo y para apagar los incendios; por el fin de los bloqueos violentos y que el Señor despoje nuestro espíritu del odio, de la violencia, del rencor y de la división entre hermanos. Oremos también por Ucrania, Tierra Santa, Sudán de Sur y donde hay conflictos violentos; que acaben todas las enfermedades corporales y espirituales, el aborto y todo mal. Las almas esperan nuestras oraciones. Sigamos rezando el SANTO ROSARIO. El Evangelio es alegría. ¡Anúncialo! Les bendiga a ustedes y a sus familias Dios que es Padre, Hijo y Espíritu Santo. Amén.
Foto portada: Iglesia de Lourdes
Mons. Adolfo Bittschi
Obispo Auxiliar de Sucre
Director de OMP Bolivia

