Evangelio del día

SE ALEGRARÁN LOS ÁNGELES DE DIOS POR UN SOLO PECADOR QUE SE CONVIERTA

7 de noviembre de 2024, jueves dela semana litúrgica 31, proclamamos el Evangelio según San Lucas 15, 1 – 10. Gloria a ti, Señor. Palabra del Señor. Gloria a ti Señor Jesús.

SE ALEGRARÁN LOS ÁNGELES DE DIOS POR UN SOLO PECADOR QUE SE CONVIERTA

Queridos hermanos en Cristo, paz a ustedes:

El capítulo 15 del Evangelio según San Lucas contiene tres parábolas: “la oveja perdida”, “la moneda perdida” y el “hijo perdido”. Se repite la pérdida, la búsqueda, la alegría y el festejo al encontrar lo que estaba perdido: la alegría del varón, de la mujer y de Dios, y culmina con el festejo. Jesús dirige en un momento histórico a los pecadores que vinieron a escuchar al Señor y a los fariseos y maestros de la Ley murmuraban contra Jesús por haber comido con los pecadores. Hay tres grupos: los pecadores, los fariseos y Jesús. Lo mismo que en la parábola, hoy representamos las tres personas: un varón y una mujer que han perdido algo, pero se esforzaron a buscar y al encontrar lo perdido llaman a sus vecinos para hacer fiesta (¡donde gastaron más de lo que perdieron!) por compartir su alegría. La pregunta es: ¿Buscamos las ovejas perdidas de nuestro rebaño?

Recemos por la conversión de los perdidos para poder alegrarnos cuando se arrepientan y vuelvan y pedimos a unirnos a Jesús y al PADRE para perdonar y entrar a la FIESTA. Estas tres parábolas, de las que hemos escuchado las primeras dos, han sido llamadas “el corazón del Evangelio” porque pone en relieve la MISERICORDIA DIVINA. Es para nosotros una invitación a cambiar la actitud hacía aquellos que desean mejorar su vida y les cuesta mucho lograrlo. Hay que pedir mucha fe, esperanza y amor. La gran noticia y la alegría del Evangelio es que Dios en su misericordia no se conforma con que una criatura suya se pierda, sino con mucha paciencia anda detrás de los pecadores hasta que se conviertan. Cuando se habla de los “justos que no necesitan arrepentirse”, el Señor está hablando de los falsos justos que tendrían que reconocer la necesidad del arrepentimiento y la conversión para salvarse.

Hoy recordamos a San Ernesto, cuyo nombre significa “fuerte en el combate”, nació en Steisslingen, Sur de Alemania, fue Abad benedictino, y murió Mártir en el año 1147 en La Meca. Nuestro Arzobispo Ricardo Ernesto cumple hoy 62 años de vida. Le felicitamos y nos comprometemos a rezar por él.
Nos unimos al pedido de Papa Francisco para que los padres que lloran la muerte de un hijo encuentren apoyo en la comunidad y obtengan del Espíritu Consolador la Paz del corazón. Oremos también por nuestra conversión, la de todos los pecadores y de Rusia como pidió la Virgen en Fátima.

Oremos por Bolivia, que necesitamos lluvias suaves y abundantes para el campo y para apagar los incendios; por el fin de los bloqueos violentos y que el Señor despoje nuestro espíritu del odio, de la violencia, del rencor y de la división entre hermanos. Oremos también por Ucrania, Tierra Santa, Sudán de Sur y donde hay conflictos violentos; que acaben todas las enfermedades corporales y espirituales, el aborto y todo mal. Las almas esperan nuestras oraciones. Sigamos rezando el SANTO ROSARIO. El Evangelio es alegría. ¡Anúncialo! Les bendiga a ustedes y a sus familias Dios que es Padre, Hijo y Espíritu Santo. Amén.

Mons. Adolfo Bittschi

Obispo Auxiliar de Sucre

Director Nacional de OMP Bolivia

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *